El recorrido de un juvenil en un club de fútbol profesional empieza en categorías infantiles y atraviesa varias divisiones antes de llegar a la reserva. La proporción de los que completan ese camino y debutan en primera es muy baja.

Los clubes con estructuras formativas consolidadas organizan el proceso alrededor de tres ejes: la competencia, el seguimiento del rendimiento físico y la escolaridad, esta última obligatoria por reglamento y por normativa educativa.

Lo que pasa con los que no llegan

El punto más señalado por los especialistas es qué ocurre con la enorme mayoría que no continúa. Los programas de contención y de reinserción educativa varían mucho entre instituciones y no siempre existen.

La firma del primer contrato profesional tiene edades y condiciones reguladas, y es el momento donde la carrera cambia de naturaleza jurídica y económica.

Los torneos de divisiones formativas tienen fixtures y tablas de acceso público.