El sistema de asistencia arbitral por video tiene un alcance mucho más acotado de lo que sugiere la discusión pública. El protocolo establece que solo puede intervenir en cuatro tipos de situación.
Esas cuatro son: goles y las infracciones que los preceden, penales, tarjetas rojas directas y errores de identidad al sancionar a un jugador. Ninguna otra jugada, por más polémica que resulte, habilita una revisión.
El umbral que más discusión genera
Además del tipo de jugada, rige un umbral: el VAR solo debe intervenir ante un error claro y manifiesto. Si la decisión del árbitro es opinable pero defendible, el protocolo indica no intervenir.
Ese criterio es el origen de buena parte de las quejas, porque introduce una valoración subjetiva en un sistema que se presentó como objetivo. Las situaciones geométricas, como las posiciones adelantadas, son las únicas donde la revisión es más binaria.
El protocolo completo está publicado por el organismo que rige las reglas del juego.

