Para que los tiempos registrados en una carrera de calle sean válidos a efectos de récords y de clasificaciones, el recorrido debe estar medido y certificado por un medidor acreditado.

El método utilizado es específico: se mide con bicicleta calibrada sobre un tramo de referencia y se aplica un factor de prevención que hace que el recorrido nunca resulte más corto que la distancia oficial, tomando siempre la trayectoria más breve posible dentro del circuito.

Los otros requisitos

A la medición se suman condiciones sobre el desnivel total y sobre la separación entre largada y llegada, pensadas para evitar que un viento favorable o una pendiente otorguen ventaja artificial.

La organización debe además prever puestos de hidratación, asistencia médica a lo largo del recorrido y protocolos de suspensión ante condiciones climáticas extremas.

Los reglamentos técnicos los publica la federación internacional de atletismo.