El sistema antidopaje combina controles en competencia con controles fuera de competencia, y son estos últimos los que tienen mayor capacidad de detección, porque se realizan sin aviso previo.
Para hacerlos posibles existe un sistema de localización: los deportistas incluidos en los grupos de control deben informar dónde estarán y designar una franja horaria diaria en la que estarán disponibles. Tres incumplimientos en un período determinado equivalen a una infracción.
El pasaporte biológico
Además de la detección directa de sustancias, se utiliza el seguimiento longitudinal de parámetros biológicos. Variaciones anómalas respecto del perfil propio del deportista pueden constituir evidencia de dopaje sin necesidad de identificar la sustancia.
Las autorizaciones de uso terapéutico permiten emplear sustancias prohibidas cuando existe una condición médica documentada, con evaluación previa de un comité.
La lista de sustancias y métodos prohibidos se actualiza anualmente.
