El vóley moderno se define por dos reformas reglamentarias que transformaron el juego respecto de sus versiones anteriores.

La primera fue el sistema de punto por rally: antes solo anotaba el equipo que tenía el saque, lo que producía partidos de duración impredecible. Con el sistema actual, cada jugada define un punto, y eso volvió el espectáculo más previsible para la televisación.

El líbero

La segunda fue la incorporación del líbero, un jugador especializado en defensa que puede entrar y salir sin contar como sustitución, no puede atacar por encima de la red ni sacar en la mayoría de las competencias, y usa camiseta de color distinto.

Su llegada elevó el nivel de la recepción y prolongó la carrera de jugadores de menor estatura, que antes tenían menos lugar en el alto rendimiento.

Las reglas oficiales se publican por la federación internacional y se revisan por ciclos.