El límite presupuestario de la Fórmula 1 establece un tope de gasto anual para cada equipo, con un conjunto de conceptos excluidos como los salarios de los pilotos y de un número acotado de empleados.

El objetivo declarado es reducir la diferencia de recursos entre las escuderías grandes y las chicas, que antes podían diferir en un factor de varias veces en presupuesto de desarrollo.

El otro mecanismo: el tiempo de túnel de viento

Al tope de gasto se suma una restricción escalonada al tiempo de desarrollo aerodinámico: los equipos mejor ubicados en el campeonato disponen de menos horas de túnel de viento y de simulación que los peor ubicados.

La combinación de ambas medidas apunta a comprimir la parrilla en el mediano plazo. Su efecto se mide en temporadas, no en carreras.

El reglamento financiero y su auditoría están publicados por el organismo regulador.