El sistema de descensos por promedio calcula los puntos obtenidos por cada equipo a lo largo de varias temporadas divididos por la cantidad de partidos jugados en ese período. El resultado ordena una tabla distinta de la del torneo en curso.
La lógica del diseño es doble. Protege al equipo recién ascendido, que arranca con menos temporadas computadas, y castiga la irregularidad sostenida en el tiempo en lugar de una sola mala campaña.
Las críticas al sistema
Los cuestionamientos apuntan a que un equipo puede hacer una gran temporada y descender igual por el arrastre de las anteriores, algo que se percibe como injusto por parte de los hinchas.
A lo largo de los años el sistema se modificó, se suspendió y se restableció en varias oportunidades, en general en contextos donde también cambiaba la cantidad de equipos de la categoría.
El reglamento vigente de cada temporada se publica antes del inicio del torneo.

