El shadow IT es el conjunto de aplicaciones y servicios que los equipos de una organización adoptan por su cuenta, sin pasar por el área de sistemas: una herramienta de gestión de proyectos, un servicio de almacenamiento, un asistente de inteligencia artificial.
Su origen casi nunca es la mala intención. Aparece cuando la herramienta oficial no resuelve el problema o cuando el proceso de aprobación es más lento que la necesidad.
Los riesgos que introduce
El principal es la dispersión de información: datos de la organización en servicios cuyos términos nadie revisó, sin control de acceso centralizado y sin posibilidad de recuperarlos si alguien se va.
La respuesta que recomiendan los especialistas no es prohibir sino reducir la brecha: relevar qué se está usando y por qué, aprobar alternativas equivalentes con condiciones adecuadas y acortar los tiempos de evaluación.
Las herramientas de descubrimiento permiten inventariar los servicios en uso desde la red corporativa.
