El camino para llegar a arbitrar en primera división empieza en escuelas de formación y atraviesa un sistema de categorías por el que se asciende mediante evaluaciones periódicas.

Esas evaluaciones tienen tres componentes. El teórico, sobre reglamento e interpretación. El físico, con pruebas de velocidad repetida y de resistencia con exigencias comparables a las de un futbolista profesional. Y el de desempeño, con informes de veedores sobre cada partido dirigido.

La carrera internacional

Los árbitros que aspiran a competencias internacionales integran listas que cada asociación eleva a la confederación correspondiente, con cupos limitados y evaluaciones adicionales.

La incorporación del video como herramienta agregó una especialización: hay árbitros que se forman específicamente para el rol de asistencia por video, con criterios de evaluación propios.

Los programas de formación arbitral son públicos y las inscripciones se abren periódicamente.