Los créditos hipotecarios en UVA se denominan en una unidad que se actualiza por un índice ligado a la inflación. Eso permite cuotas iniciales más bajas que un crédito a tasa fija en pesos, porque el ajuste por inflación no está cargado por adelantado en la tasa.

La contracara es que el saldo de capital adeudado se actualiza mes a mes. Si los salarios acompañan la inflación, la relación cuota-ingreso se mantiene. Si se atrasan, esa relación se deteriora.

Los mecanismos de protección

La normativa prevé que cuando la cuota supera cierto porcentaje respecto de la evolución del índice salarial, el tomador puede pedir una extensión del plazo. Esa extensión baja la cuota mensual pero aumenta el total pagado.

Antes de tomar uno conviene simular escenarios donde el salario crezca por debajo de la inflación durante un período prolongado, y verificar qué relación cuota-ingreso resulta en ese caso.

Los bancos publican sus simuladores y las condiciones de cada línea.