Los derechos de televisación constituyen el principal ingreso de la mayoría de los clubes de fútbol profesional, por encima de la recaudación por entradas y, en muchos casos, de los ingresos por publicidad.

La comercialización suele ser centralizada: la asociación o la liga negocia en nombre de todos los clubes y después distribuye. El criterio de reparto es el punto que más discusión genera, porque define cuánto de la diferencia entre clubes grandes y chicos se profundiza o se atenúa.

Los modelos de reparto

Los esquemas más usados combinan una porción igualitaria para todos, otra según posición deportiva y otra según audiencia o cantidad de veces televisado. La proporción entre esos tres componentes es lo que se negocia.

La dependencia de este ingreso vuelve a los clubes sensibles a los ciclos del mercado de derechos, algo que quedó expuesto cuando cambian las condiciones de los contratos.

Los montos de los contratos suelen difundirse parcialmente al momento de su firma.