La pérdida o el robo de documentación personal abre un riesgo concreto: que alguien la use para abrir cuentas, sacar créditos o realizar trámites a nombre de la víctima.

El primer paso es la denuncia o la constancia de extravío, que sirve como respaldo ante cualquier uso indebido posterior. El segundo es dar aviso a los bancos y entidades con las que se opera para bloquear tarjetas y alertar sobre la situación.

Cómo detectar un uso indebido

Es recomendable consultar el informe crediticio, que muestra las deudas registradas a nombre de la persona, y verificar en el sitio del organismo recaudador si figuran altas de actividades no realizadas.

La reposición del documento se tramita en las oficinas del registro nacional de las personas o en los centros de documentación rápida, con costo reducido cuando media denuncia.

El informe crediticio se puede consultar de manera gratuita una vez por período.