Una parte importante de los trámites previsionales dejó de requerir presencia física. Consultar el recibo de haberes, gestionar una constancia, actualizar datos de contacto o revisar el historial de aportes se hace en línea con clave de seguridad social.

La supervivencia, conocida como fe de vida, se acredita de manera automática en la mayoría de los casos mediante el cruce de bases oficiales, sin que la persona deba concurrir a ninguna entidad.

Cuándo sí hay que ir

Los trámites que todavía requieren presencia son los que implican verificación de identidad o presentación de documentación original: inicio de un beneficio, pensiones derivadas y algunas rectificaciones de historia laboral.

Para quienes tienen dificultades de movilidad existen instancias de atención domiciliaria y la posibilidad de designar un apoderado.

Los turnos se solicitan en línea o por la línea telefónica gratuita del organismo.