Para acceder a la jubilación ordinaria del régimen general se requieren dos condiciones: la edad mínima —distinta para varones y mujeres— y treinta años de servicios con aportes acreditados.

El problema aparece cuando los aportes no están completos, algo frecuente en trayectorias laborales atravesadas por el trabajo no registrado o por períodos de desempleo. Para esos casos existieron distintos regímenes de regularización que permiten computar períodos faltantes mediante un plan de pagos.

Las alternativas cuando no se llega

Quien alcanza la edad pero no los años de aportes puede acceder, si reúne los requisitos, a la Prestación Universal para el Adulto Mayor, que se otorga a partir de una edad superior y equivale a un porcentaje del haber mínimo.

Antes de iniciar cualquier trámite conviene revisar la historia laboral en línea: es habitual encontrar períodos trabajados que no figuran y que se pueden acreditar con documentación.

La consulta de aportes es gratuita y se hace con clave de seguridad social.