La relación entre la cantidad de dinero y el nivel de precios es uno de los resultados más establecidos de la macroeconomía en el largo plazo: sostener aumentos grandes y persistentes de la oferta monetaria termina traduciéndose en inflación.

La discusión relevante ocurre en el corto plazo, donde interviene una variable que no se observa directamente: la demanda de dinero, es decir cuántos pesos quiere tener la gente. Si esa demanda cae, la misma cantidad de dinero presiona más sobre los precios.

Por qué no es una regla mecánica

También pesan las expectativas, los contratos indexados, la inercia de precios y salarios, y el tipo de cambio, que en economías abiertas y con historia inflacionaria funciona como referencia de fijación de precios.

Por eso dos períodos con emisión similar pueden dar resultados de inflación muy distintos, y por eso los programas de estabilización combinan política monetaria con ancla fiscal y cambiaria.

Los agregados monetarios se publican semanalmente en el sitio del Banco Central.