Una película argentina rara vez se financia con una sola fuente. Lo habitual es una combinación de cuatro, cada una con reglas y tiempos propios.
La primera es el fomento público a través del organismo nacional de cine, que otorga créditos y subsidios según categorías. La segunda es la coproducción internacional, que permite acceder a fondos de otros países cuando el proyecto cumple con los tratados vigentes.
Preventas y aportes privados
La tercera es la preventa de derechos a plataformas o a canales, que aporta financiamiento antes del rodaje a cambio de la exclusividad de exhibición durante un período.
La cuarta son los aportes privados y los mecanismos de mecenazgo cultural que existen en varias jurisdicciones, que permiten a empresas destinar parte de sus impuestos a proyectos culturales.
Las convocatorias y sus bases se publican en el sitio del instituto de cine.
