Las lesiones musculares son las más frecuentes en deportes de alta intensidad intermitente como el fútbol. Los estudios epidemiológicos identifican de manera consistente dos predictores principales.
El primero es haber tenido una lesión previa en la misma zona, sobre todo si el retorno a la competencia fue temprano. El segundo es la carga acumulada: aumentos bruscos en el volumen o la intensidad de entrenamiento y competencia elevan el riesgo.
Lo que muestra la prevención
Los programas de prevención con mayor respaldo combinan trabajo excéntrico específico, fortalecimiento del complejo lumbo-pélvico y control de la carga semanal mediante monitoreo.
La evidencia también señala que el criterio de retorno debe basarse en pruebas funcionales objetivas y no en el calendario de partidos, aunque en la práctica esa decisión suele estar tensionada por la competencia.
Los consensos internacionales sobre retorno al deporte se publican en revistas especializadas.

