Los estudios sobre prevención situacional del delito coinciden en que las medidas más efectivas para reducir robos en viviendas son relativamente simples y de bajo costo.
La primera es la visibilidad: un frente despejado, sin muros altos que oculten la puerta, reduce el atractivo del objetivo porque aumenta la probabilidad de ser visto. La segunda es la iluminación exterior. La tercera es la aparente ocupación de la vivienda.
Lo que se sobreestima
Las cerraduras y rejas aportan, pero un porcentaje relevante de los ingresos se produce por puertas o ventanas que quedaron sin asegurar, no por vencimiento de la seguridad instalada.
Las redes vecinales de comunicación son útiles cuando se limitan a informar hechos verificados; su uso para difundir rumores o datos personales genera problemas legales y falsas alarmas.
Los programas municipales de prevención suelen ofrecer diagnósticos gratuitos de seguridad domiciliaria.
