Los informes sobre siniestralidad vial identifican de manera consistente los mismos factores en los hechos con víctimas fatales, con independencia de la jurisdicción.
La velocidad es el factor que más incide en la gravedad: no cambia tanto la probabilidad de que ocurra un choque como la probabilidad de sobrevivir a él, que cae abruptamente por encima de determinados umbrales. El consumo de alcohol y la falta de uso de casco o cinturón completan el grupo principal.
Los grupos más afectados
Los motociclistas concentran una proporción de víctimas fatales muy superior a su participación en el parque automotor, y los varones jóvenes son el grupo demográfico con mayor incidencia.
Las medidas con mejor evidencia de efectividad son las de diseño vial —reductores, rotondas, separación de flujos— combinadas con control efectivo, más que las campañas de concientización aisladas.
Los informes de siniestralidad se publican periódicamente por los organismos de seguridad vial.
