La normativa nacional de tránsito fija límites de alcohol en sangre para conducir, con valores distintos según el tipo de vehículo y de licencia. Las provincias y los municipios pueden establecer límites más estrictos, y varios adoptaron tolerancia cero.

Para conductores de motocicletas y de transporte de pasajeros o de carga los límites son sensiblemente menores o directamente cero en todas las jurisdicciones.

Cómo se realiza el control

El control se hace con etilómetros homologados y calibrados, cuyo certificado de calibración debe estar vigente. La negativa a someterse al test tiene sanciones equivalentes a las de dar positivo en la mayoría de las normativas.

Los efectos del alcohol sobre la conducción comienzan en concentraciones bajas: aumenta el tiempo de reacción, se reduce el campo visual y se altera la percepción de la velocidad.

Las escalas de sanciones se publican en los códigos de faltas de cada jurisdicción.