Buena parte de los ríos importantes del mundo atraviesa más de un país, lo que convierte la gestión del agua en un asunto necesariamente internacional. Una represa, un desvío o una extracción intensiva aguas arriba modifica las condiciones aguas abajo.

El derecho internacional establece principios generales —uso equitativo y razonable, obligación de no causar daño significativo, deber de informar— pero su aplicación depende de acuerdos específicos por cuenca, y muchas no los tienen.

La situación en la región

En Sudamérica, la Cuenca del Plata involucra a cinco países y cuenta con instancias de coordinación de larga data, aunque los conflictos por obras puntuales aparecen con regularidad.

La combinación de sequías más frecuentes y mayor demanda para riego, consumo urbano e industria vuelve más probable que estas tensiones se intensifiquen.

Los tratados de cuenca y sus comisiones publican informes técnicos periódicos.