Los estudios sobre el impacto de la automatización en el empleo coinciden en un punto que la discusión pública suele pasar por alto: la unidad afectada es la tarea, no el puesto de trabajo completo.

Un puesto está compuesto por decenas de tareas y rara vez todas son automatizables. Lo que ocurre habitualmente es que algunas se automatizan y la composición del puesto cambia, junto con las habilidades que requiere.

Los efectos que se observan

La evidencia histórica muestra tres efectos simultáneos: desaparición de algunas ocupaciones, transformación de la mayoría y creación de otras que no existían. El saldo neto varió según el período y la velocidad del cambio.

Lo que sí aparece de manera consistente es un problema de transición: quienes pierden su ocupación no son necesariamente quienes acceden a las nuevas, y el desfasaje puede durar años.

Los informes sobre el futuro del trabajo se publican periódicamente por organismos internacionales.