Las guardias de los hospitales públicos concentran una proporción alta de consultas que no corresponden a una urgencia. No se trata de un uso indebido del servicio: en la mayoría de los casos, la persona no encontró turno en otro lado o no sabía dónde más ir.

El sistema está organizado en niveles. El primero son los centros de atención primaria, pensados para consultas ambulatorias, controles y seguimiento de enfermedades crónicas. La guardia hospitalaria es el segundo nivel y está diseñada para lo que no puede esperar.

Qué es el triage y por qué el orden no es de llegada

Al ingresar a una guardia se aplica un sistema de clasificación que ordena la atención por gravedad y no por orden de llegada. Por eso alguien que llegó después puede pasar antes: su cuadro fue clasificado como más urgente.

Ese criterio, que es correcto desde lo clínico, genera fricción cuando no se explica. Varios hospitales incorporaron carteleria y personal dedicado a informar los tiempos estimados por categoría.

Los centros de salud del primer nivel atienden por demanda espontánea en la mayoría de las jurisdicciones.