Varias provincias argentinas implementaron el juicio por jurados para delitos graves. El sistema separa dos funciones que en el juicio tradicional recaen sobre el mismo órgano.

El jurado, integrado por ciudadanos sorteados del padrón, decide exclusivamente sobre los hechos: si la persona es culpable o no culpable. El juez dirige el debate, resuelve las cuestiones jurídicas e impone la pena si hay veredicto de culpabilidad.

Las reglas del veredicto

La mayoría de las legislaciones provinciales exige unanimidad o mayorías agravadas para condenar, y el veredicto no se fundamenta: el jurado no explica su decisión.

La composición debe respetar la paridad de género y, en varias provincias, la representación de la comunidad de pertenencia del acusado en casos determinados.

Ser jurado es una carga pública y las excusaciones están taxativamente previstas por ley.