Los proyectos de litio en el noroeste argentino se planificaron en un contexto de precios internacionales altos, impulsados por la expectativa de crecimiento acelerado de la movilidad eléctrica. Ese escenario de precios cambió.
La caída del valor del carbonato de litio no detiene los proyectos en marcha, cuyas inversiones ya están hundidas, pero sí modifica el cálculo de los que todavía no arrancaron. Varios cronogramas se revisaron y algunas etapas se postergaron.
La discusión que queda
Más allá del precio, persiste una discusión sobre qué parte de la cadena de valor se desarrolla localmente. Exportar carbonato es distinto de producir compuestos de mayor elaboración o celdas, y cada escalón requiere inversión, energía y demanda asegurada.
A eso se suma el debate sobre el uso del agua en las cuencas salinas y la participación de las comunidades locales, que es competencia provincial porque los recursos naturales pertenecen a las provincias.
Los proyectos en producción y en construcción figuran en los informes del sector minero.
