Los derechos de exportación, conocidos como retenciones, son un impuesto que se aplica sobre el valor de lo que se vende al exterior. En Argentina recaen principalmente sobre productos del complejo agroindustrial y son una fuente relevante de recaudación.
Su efecto es doble. Por un lado, generan ingresos fiscales de cobro relativamente sencillo. Por otro, al reducir el precio que recibe el productor, desacoplan el precio interno del internacional, lo que abarata en el mercado local productos que también se exportan.
Los argumentos en disputa
Quienes las defienden señalan la recaudación y el efecto sobre el precio de los alimentos. Quienes las cuestionan apuntan al desincentivo a producir e invertir, y a que se cobran sobre la facturación y no sobre la ganancia, con lo que se pagan incluso en años de pérdida.
Las alícuotas se fijan por decreto dentro de los límites que establece la ley, y su modificación tiene efecto inmediato sobre las decisiones de siembra y de venta.
La recaudación por este concepto se informa en el reporte mensual de recursos tributarios.
