El desarrollo de la formación Vaca Muerta modificó una ecuación que durante años pesó sobre las cuentas externas: la necesidad de importar energía en los meses de mayor consumo. El aumento de la producción no convencional revirtió parte de ese esquema.
El cuello de botella se desplazó. El problema ya no es cuánto se puede extraer, sino cuánto se puede transportar y procesar. Los gasoductos, las plantas de tratamiento y la capacidad de evacuación definen el techo real de la producción.
Lo que falta para exportar en escala
Exportar gas en volumen requiere infraestructura de licuefacción, contratos de largo plazo y previsibilidad regulatoria, tres condiciones que se construyen en plazos de años, no de meses.
El petróleo tiene un camino algo más despejado por la existencia de oleoductos hacia el Pacífico y el Atlántico, aunque también con límites de capacidad.
Los datos de producción por yacimiento se publican mensualmente en el sitio de la secretaría del área.
