La tenencia de animales de compañía está regulada por normas municipales y provinciales, con diferencias entre jurisdicciones. Hay, sin embargo, tres obligaciones que se repiten en casi todas.

La primera es la identificación del animal, que puede ser mediante chapa, microchip o registro municipal según el lugar. La segunda es la vacunación antirrábica anual, que en la mayoría de los municipios se aplica de manera gratuita en campañas y en centros veterinarios públicos.

Responsabilidad y espacio público

La tercera es la responsabilidad civil del tenedor por los daños que el animal ocasione. Esa responsabilidad es objetiva: no depende de que haya habido intención ni descuido comprobado.

A eso se suman las normas de convivencia en el espacio público: uso de correa, recolección de deposiciones y, en algunos casos, requisitos adicionales para determinadas razas.

Las campañas de vacunación y castración se anuncian en los canales oficiales de cada municipio.