El Consejo de Seguridad es el único órgano de Naciones Unidas cuyas resoluciones son jurídicamente vinculantes para todos los Estados miembros. Tiene quince integrantes: diez rotativos elegidos por dos años y cinco permanentes.
Esos cinco permanentes —los vencedores de la Segunda Guerra Mundial— tienen derecho de veto. El voto negativo de cualquiera de ellos bloquea una resolución aunque los otros catorce estén a favor.
El efecto en los conflictos actuales
Ese diseño, pensado en 1945 para asegurar que las grandes potencias permanecieran dentro del sistema, explica por qué el Consejo queda paralizado justamente en los conflictos donde alguna de ellas tiene interés directo.
Cuando el Consejo se bloquea, la Asamblea General puede emitir resoluciones, pero no son vinculantes. La reforma del organismo se discute desde hace décadas sin avances, en parte porque modificarlo requiere el acuerdo de quienes deberían resignar poder.
Las actas y los resultados de cada votación son públicos.
