El seguimiento del programa nuclear iraní está a cargo del Organismo Internacional de Energía Atómica, la agencia de Naciones Unidas que verifica que el material nuclear declarado por los países no se desvíe hacia usos militares.
El indicador que concentra la atención es el nivel de enriquecimiento del uranio. El uso civil para generación eléctrica requiere niveles bajos; un dispositivo militar requiere niveles muy superiores, y el salto entre una etapa y la siguiente se vuelve técnicamente más corto a medida que sube el porcentaje.
Qué puede y qué no puede verificar el organismo
Los inspectores acceden a las instalaciones declaradas y realizan mediciones, toman muestras y revisan registros. Su capacidad de detectar actividades en sitios no declarados depende de que se le otorguen accesos adicionales.
Los informes trimestrales del organismo son la fuente pública más confiable sobre el estado del programa, aunque su lectura requiere atención al lenguaje técnico y a lo que explícitamente dice que no pudo verificar.
Esos informes se publican en el sitio del organismo con sede en Viena.
