La nutrición deportiva tiene un núcleo de recomendaciones con respaldo sólido y una periferia mucho más amplia de productos cuya evidencia es débil o inexistente.

En el núcleo hay tres elementos. La hidratación adecuada, ajustada a la tasa de sudoración individual. La disponibilidad de carbohidratos en volumen y momento acordes a la carga de entrenamiento. Y una ingesta de proteína suficiente y distribuida a lo largo del día.

Los suplementos con evidencia

Un grupo reducido de suplementos tiene respaldo consistente para mejorar el rendimiento en contextos específicos. La mayoría de los productos del mercado no está en ese grupo.

Los especialistas advierten además sobre el riesgo de contaminación cruzada en suplementos no certificados, un problema relevante para deportistas sujetos a controles antidopaje.

Las guías de posición de las sociedades de nutrición deportiva son de acceso público.