La periodización es la organización del entrenamiento en ciclos de distinta duración e intensidad, con el objetivo de que el rendimiento máximo coincida con las competencias más importantes.
Parte de un principio fisiológico: el estado de forma óptimo es transitorio y no se puede sostener durante toda una temporada. Intentarlo lleva a sobreentrenamiento, caída del rendimiento y mayor riesgo de lesión.
Cómo se estructura
El esquema clásico divide el año en macrociclos, mesociclos y microciclos, alternando fases de acumulación de carga con fases de descarga que permiten que la adaptación se consolide.
Los enfoques más recientes incorporan monitoreo individual —frecuencia cardíaca en reposo, percepción de esfuerzo, calidad del sueño— para ajustar la carga en función de cómo responde cada atleta y no solo del plan escrito.
Los principios generales son aplicables también al deporte recreativo.

