El precio internacional del petróleo se forma en mercados donde se negocian contratos a futuro sobre variedades de referencia. Ese precio responde a tres grupos de factores que operan en simultáneo.

El primero es la oferta: las decisiones de producción de los grandes exportadores, que en varios casos se coordinan, y la producción no convencional, que es más sensible al precio. El segundo es la demanda, ligada al crecimiento económico global y al ritmo de la transición energética.

El tercer factor: las expectativas

El tercero es financiero. Los contratos a futuro son instrumentos de inversión, y las expectativas sobre tasas de interés, sobre el dólar y sobre riesgos geopolíticos mueven el precio incluso sin cambios en el consumo real.

Por eso el precio puede subir con fuerza ante un conflicto que todavía no interrumpió ningún barril: lo que se está incorporando es la probabilidad de que lo haga.

Las cotizaciones de referencia se publican a diario en los mercados de Nueva York y Londres.