El Tesoro se financia en el mercado local colocando títulos en pesos. Esos títulos vencen y hay que pagarlos o renovarlos, algo que se resuelve en licitaciones que se realizan con regularidad a lo largo del año.
El indicador que siguen los analistas es la tasa de refinanciamiento, o rollover: qué porcentaje de lo que vence se logra renovar. Un rollover superior al cien por ciento significa que además de renovar se consiguió financiamiento neto adicional.
El perfil de vencimientos
Tan importante como el monto es cómo se distribuyen los vencimientos en el tiempo. Una concentración grande en pocos meses genera un punto de tensión, y por eso las licitaciones suelen ofrecer instrumentos que estiran los plazos.
La composición también importa: títulos a tasa fija, ajustados por inflación o atados al tipo de cambio implican riesgos distintos para el Estado y para quien los compra.
El calendario de licitaciones y sus resultados se publican en el sitio de la Secretaría de Finanzas.
