El riesgo país es un índice que mide la diferencia de rendimiento entre los bonos soberanos argentinos y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados el activo libre de riesgo de referencia. Se expresa en puntos básicos: cien puntos equivalen a un punto porcentual.
Lo que capta es una sola cosa: cuánta tasa adicional exige el mercado para prestarle al país. Cuando sube, los inversores piden más rendimiento porque perciben más probabilidad de no cobrar. Cuando baja, ocurre lo contrario.
Lo que el índice no dice
No mide el nivel de actividad, ni el empleo, ni la pobreza, ni la competitividad. Un país puede tener riesgo país bajo y una economía estancada, o al revés. Tampoco mide la calidad de la política económica en abstracto: mide expectativas de pago.
Su relevancia práctica es concreta: con un riesgo país muy alto, el acceso al financiamiento internacional se cierra o se vuelve tan caro que en los hechos equivale a estar cerrado.
El índice más citado en Argentina lo elabora un banco de inversión y se publica en cada rueda.
