La suspensión del juicio a prueba, conocida como probation, permite interrumpir el proceso penal antes del juicio a cambio de que el imputado cumpla determinadas condiciones durante un plazo.
Esas condiciones incluyen reglas de conducta —fijar domicilio, abstenerse de determinadas actividades, realizar tareas comunitarias— y una oferta de reparación del daño en la medida de las posibilidades del imputado, que la víctima puede aceptar o no.
Los requisitos
Procede para delitos con penas que permitan una eventual condena de ejecución condicional, y requiere que el imputado no haya gozado del beneficio en un período previo. El fiscal debe prestar conformidad.
Cumplido el plazo sin incumplimientos, la acción penal se extingue y no queda antecedente condenatorio. El incumplimiento reabre el proceso.
Las condiciones fijadas quedan bajo control de una oficina judicial específica.
