La radio sobrevivió a cada tecnología que se anunció como su reemplazo, y los estudios de consumo de medios muestran que conserva niveles de alcance significativos, sobre todo en determinados momentos del día.

Sus ventajas son estructurales: acompaña sin requerir atención visual, funciona en el auto y en el trabajo, y el vivo le da una inmediatez que el contenido grabado no tiene.

Lo que sí cambió

La distribución se desplazó: una porción creciente del consumo ocurre por internet, en aplicaciones y en parlantes conectados, lo que amplía el alcance geográfico más allá de la cobertura de la señal.

Los programas se fragmentan además en piezas de audio y de video que circulan por redes, lo que convirtió al estudio de radio en un set audiovisual y modificó las rutinas de producción.

Las mediciones de audiencia radial se publican por períodos.