La restauración de una película antigua empieza mucho antes de la parte digital: comienza con la búsqueda y el rescate físico del mejor material sobreviviente, que puede estar disperso en varios archivos y en distintos países.
El soporte fílmico se degrada. El acetato sufre un proceso conocido como síndrome del vinagre y el nitrato es inflamable y químicamente inestable, lo que vuelve urgente la digitalización de los materiales en riesgo.
La etapa digital
Una vez escaneado en alta resolución, el trabajo consiste en corregir daños cuadro por cuadro —rayas, hongos, faltantes—, estabilizar la imagen y restaurar el color siguiendo referencias de la época.
La restauración de sonido es un proceso paralelo con sus propias técnicas. Todo el trabajo se documenta, porque una restauración es una interpretación y debe poder ser revisada.
Las filmotecas publican los criterios de sus proyectos de restauración.
