La habilitación de un espectáculo masivo requiere el cumplimiento de un conjunto de requisitos que se verifican antes de la autorización y que se controlan durante el evento.

Los centrales son cuatro: el aforo máximo calculado según la superficie y las salidas disponibles, la cantidad y el ancho de las vías de evacuación, un plan de contingencia aprobado y personal de seguridad y de emergencias médicas dimensionado según la concurrencia esperada.

El aforo y la evacuación

El aforo no es un número arbitrario: surge del tiempo que tomaría desalojar el lugar en una emergencia. Superarlo compromete la posibilidad física de que todos salgan.

Los antecedentes de tragedias en eventos masivos, en Argentina y en el mundo, muestran la misma combinación: exceso de público, salidas bloqueadas y ausencia de plan de evacuación practicado.

Las normativas de habilitación se publican en cada municipio.