Las competencias de participación masiva —maratones, medias maratones, triatlones, torneos amateur por categorías— se consolidaron como generadoras de flujo turístico con características particulares.
A diferencia del espectador de un evento profesional, el participante viaja acompañado, se queda más días y gasta más por persona, porque combina la competencia con turismo. Ese perfil es el que buscan los destinos que compiten por albergar estas pruebas.
Lo que requiere organizarlas
Del lado de la organización, exigen coordinación con el municipio para el corte de calles, servicios médicos dimensionados según la cantidad de inscriptos, y capacidad hotelera concentrada en un fin de semana.
La fidelidad de los participantes es alta: quien corre una edición tiende a repetir, lo que da previsibilidad a la planificación de los destinos.
Los calendarios de las pruebas certificadas se publican con un año de anticipación.
