La adopción en Argentina se organiza a través de registros de aspirantes que funcionan en cada jurisdicción y que están conectados en una red nacional. La inscripción es gratuita y no requiere intermediarios.

El proceso incluye una entrevista inicial, talleres informativos y una evaluación interdisciplinaria que concluye en la incorporación al registro. En la inscripción se declara la disponibilidad adoptiva: rango de edad, cantidad de niños, situación de salud y posibilidad de adoptar grupos de hermanos.

Por qué los plazos varían tanto

Esa declaración explica buena parte de la diferencia en los tiempos de espera. La mayoría de los niños y adolescentes en condiciones de ser adoptados son mayores de seis años o integran grupos de hermanos, mientras que la mayoría de las inscripciones se concentra en primera infancia.

El principio rector del sistema es que se busca una familia para un niño y no a la inversa, algo que estructura todo el procedimiento.

Los requisitos y los turnos se gestionan en el registro de cada provincia.