La Auditoría General de la Nación es el organismo de control externo del sector público nacional. Depende del Congreso, publica sus informes y tiene facultades para revisar cualquier organismo que maneje fondos públicos. Su producción es abundante y, en general, invisible.

El problema no es la calidad del trabajo sino el momento en que llega. Los informes suelen publicarse varios ejercicios después del período auditado, cuando los funcionarios involucrados ya no están en el cargo y la discusión política se movió a otro tema.

Un control sin consecuencia automática

La AGN no sanciona: informa. Sus conclusiones van a la Comisión Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas, que debería tratarlas. Esa comisión se reúne con poca frecuencia y acumula informes sin dictamen.

La designación de sus autoridades también genera discusión: la conducción se reparte entre bloques con representación parlamentaria, lo que expone al organismo a la crítica de auditar a quienes lo designan.

Todos los informes están publicados en el sitio oficial del organismo y son de acceso libre.