La ley de defensa del consumidor establece que en las compras realizadas fuera del local comercial —por internet, teléfono o cualquier modalidad a distancia— el comprador puede arrepentirse dentro de los diez días corridos.

El plazo se cuenta desde la entrega del producto o desde la celebración del contrato, lo que ocurra después. No hay que justificar el motivo y el costo de devolución corre por cuenta del vendedor.

Cómo se ejerce

La comunicación debe ser fehaciente: por escrito, con constancia. Los sitios de comercio electrónico están obligados a informar este derecho de manera clara y a ofrecer un mecanismo para ejercerlo.

Hay excepciones previstas, como los productos personalizados, los que por su naturaleza no pueden devolverse y el software o contenido digital ya descargado.

Los reclamos se pueden iniciar en el sistema de ventanilla única de defensa del consumidor, que es gratuito y en línea.