En Argentina es habitual que convivan varios tipos de cambio: el oficial, los financieros que surgen de operar con bonos, y el informal. Que existan varios precios para la misma moneda no es una anomalía del mercado sino la consecuencia directa de que el acceso al oficial esté restringido.

La lógica es la de cualquier bien con precio máximo y cantidad limitada. Si a un precio determinado la demanda supera lo que se ofrece, la diferencia se acomoda en otro mercado, legal o no. La brecha mide, en buena medida, cuán fuerte es esa restricción.

Por qué importa la brecha

Una brecha amplia y sostenida genera incentivos difíciles de administrar: conviene liquidar exportaciones lo más tarde posible y adelantar importaciones lo más posible, lo que presiona sobre las reservas justo cuando más falta hacen.

También distorsiona decisiones de inversión, porque el cálculo de rentabilidad depende de a qué tipo de cambio se accede, algo que no siempre está definido de antemano.

El Banco Central publica a diario las cotizaciones de referencia del mercado oficial.