El impuesto a las ganancias sobre los ingresos del trabajo genera confusiones recurrentes, en buena medida porque se explica mal. La primera aclaración importante: superar el mínimo no implica pagar el impuesto sobre todo el sueldo.
El sistema funciona por tramos. Se descuentan las deducciones que corresponden y sobre el excedente se aplican alícuotas crecientes por escalón, de modo que solo la porción que cae en cada tramo paga la alícuota de ese tramo.
Qué se puede deducir
Además de la deducción especial y la ganancia no imponible, se pueden computar cargas de familia, aportes a obras sociales, cuotas médico-asistenciales, intereses de créditos hipotecarios y algunos gastos con tope, como alquiler de vivienda.
Las deducciones no se aplican solas: hay que informarlas cada año en el formulario correspondiente ante el empleador, que actúa como agente de retención.
Los montos de las deducciones se actualizan periódicamente y se publican en el Boletín Oficial.
