El juicio político es el mecanismo previsto por la Constitución para remover al Presidente, al Vicepresidente, a los ministros y a los jueces de la Corte Suprema. Tiene dos etapas y dos cámaras: Diputados acusa, el Senado juzga.

Las mayorías necesarias son altas en ambos tramos. Se necesitan dos tercios de los presentes para acusar y dos tercios para destituir, un umbral que en un Congreso fragmentado resulta muy difícil de alcanzar.

Por qué se pide igual

Los pedidos de juicio político se presentan con regularidad y muy pocos superan la etapa de comisión. Su función, en la práctica, suele ser más política que institucional: instalar un tema, marcar posición o forzar una discusión pública.

Para los jueces de instancias inferiores el procedimiento es distinto: interviene el Consejo de la Magistratura y luego un Jurado de Enjuiciamiento, con reglas propias y plazos más cortos.

Los expedientes de juicio político tramitan en la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados.