El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea es un tratado de asociación que va más allá de lo comercial: incluye capítulos de diálogo político, cooperación y compromisos en materia ambiental y laboral.
En lo comercial contempla una desgravación arancelaria progresiva. Europa abre su mercado agroalimentario con cupos y plazos; el Mercosur abre gradualmente su mercado industrial y de servicios. Ninguna de las dos aperturas es inmediata.
Las resistencias de cada lado
Del lado europeo, los sectores agrícolas de varios países se oponen por competencia y por estándares ambientales. Del lado sudamericano, sectores industriales advierten sobre el impacto de la competencia europea.
El proceso de ratificación es largo: requiere aprobación en instancias comunitarias y, según el alcance final del texto, también en los parlamentos nacionales de los Estados miembros.
Los textos negociados se publican de manera progresiva en los sitios oficiales de ambos bloques.
