La adopción de software libre en organismos públicos se discute desde hace décadas con argumentos que se mantienen bastante estables a lo largo del tiempo.
A favor se señalan tres. La auditabilidad, especialmente relevante en sistemas electorales y de gestión de datos personales. La independencia respecto de un proveedor único. Y el costo, aunque este último es el argumento más matizado: el licenciamiento se ahorra, pero el soporte y la migración se pagan.
Las dificultades concretas
Los obstáculos que reportan las experiencias de migración son la capacitación del personal, la compatibilidad con sistemas heredados y la disponibilidad de proveedores locales capaces de dar soporte con acuerdos de nivel de servicio.
Las estrategias que mejor resultado mostraron son las graduales: empezar por servidores e infraestructura, donde la adopción es más simple, antes que por el escritorio del usuario final.
Varias jurisdicciones publican sus políticas de adquisición de software.
