La guerra en Ucrania alteró dos mercados que hasta entonces se daban por estables: el de granos y el de fertilizantes. Ambos países involucrados tienen un peso significativo en la oferta mundial de esos productos.
En granos, la interrupción de la logística de exportación por el Mar Negro modificó rutas, encareció fletes y generó volatilidad de precios. En fertilizantes el impacto fue más estructural, porque su producción es intensiva en gas natural, cuyo precio se disparó en Europa.
El efecto sobre los países importadores
Los más afectados fueron los países de bajos ingresos que importan trigo y dependen de fertilizantes importados para su producción agrícola. En varios casos el efecto se sintió como inseguridad alimentaria antes que como inflación.
Para los exportadores agrícolas, incluida Argentina, el reordenamiento significó mejores precios en algunos períodos y mayores costos de insumos en otros, con un balance que varió campaña a campaña.
Los balances de oferta y demanda de granos se publican mensualmente por organismos internacionales.
