Las producciones de videojuegos de gran escala movilizan equipos de cientos de personas durante varios años, con presupuestos que compiten con los de las películas de mayor inversión.
Esa escala trajo consigo la incorporación de roles que provienen del cine: guionistas, directores de actores, especialistas en captura de movimiento, compositores y diseñadores de sonido que trabajan indistintamente en ambos medios.
Las diferencias que persisten
La narrativa interactiva plantea problemas propios: el guion debe contemplar decisiones del jugador, el ritmo no lo controla enteramente el autor y la duración es variable.
La industria enfrenta además una discusión laboral específica sobre los períodos de trabajo intensivo previos al lanzamiento, que motivó procesos de sindicalización en varios estudios.
Los créditos completos de cada producción detallan la composición de los equipos.
